Tres cuentos de ajedrez
Holis a todis.
Bienvenidos a mis Tres cuentos de ajedrez. Este es un concurso patrocinado por @joslud a quien agradezco el uso de un micro mío como ejemplo.
Si quieren participar, sigan el enlace de más arriba.
Tres cuentos de ajedrez
👑 Humor
Creyéndolo por debajo de sus capacidades, Álvaro apenas prestaba atención a lo que su contrincante hacía. Este hizo un último movimiento y se levantó sin despedirse.
Los espectadores asombrados se asomaron a ver el resultado de la partida de ajedrez. Nervioso, Álvaro vio su derrota.
👑 Horror
—¿Y estos niños? —pregunté.
—Son mis protegidos.
Nora había criado a su hijo para que fuera un buen jugador de ajedrez.
—¿Protegidos o pupilos?
Me miró con frialdad, ofendida. No había amor en sus intenciones.
👑 Tristeza
El ajedrez, en su forma básica o extendida, es un microcosmos con leyes perfectas que de ser alteradas modificaría la naturaleza del juego. La vida, en cambio, es un caos irritante donde pierdo más de lo que gano.

¡Cuánta arrogancia hay en Álvaro! Hay gente a la que le ciega el ego.
El último micro: ¿ese tablero es real?
Sí, existe. Es del ajedrez hexagonal. Da miedo, ¿no?
Hola @danapalooza. Tus tres microcuentos están increíbles. De primera que comento que mi favorito es el de tono de humor. Creo que me viene a la cabeza el cuento de la tortuga y la liebre. Nunca se puede subestimar a los oponentes y menos en ajedrez.
El microcuento en tono de horror es verdaderamente terrible. Los niños que no disfrutan su infancia porque son utilizados para otros fines es una historia aterradora y reflexiva par todos.
Y el microcuento de tristeza es una reflexión entre un juego y sus reglas y el increíble caos que es la vida, para algunos. Esa misma comparación funcionaría si ponemos otro juego que obviamente también tiene sus reglas perfectas y que si las alteramos el juego no sería el mismo? Un microcuento complejo, breve y profundo.
Saludos fraternos!
No hay que subestimar a los oponentes en ningún deporte ni a la gente con la que tratamos. los niños que no viven su etapa acaban siendo gente que cojea emocionalmente. La vida es injusta y es difícil estar tranquilo si nada dura y todo es un caos.
Saludos.